lunes, 11 de mayo de 2009

APENAS UNA BRISA LA APAGÓ


Y el sol sigue brillando todavía;
En tanto, el mar, no perdió su inmensidad,
La tierra, aunque un tanto dolorida,
no deja de girar.¡ Nada sucedió !
Aún la muerte,
mi triste huerto no se atrevió a pisar.
Mas, la llama del amor que me juraste,
pudiste apagar!!.