miércoles, 8 de octubre de 2008

ADICTO



No sé como decirlo,
no sé como explicarlo,
tal vez nadie me crea,
pero esta es la verdad;
quizá no me perdonen,
lo que hoy quiero contarles,
que yo, soy un adicto,
no me puedo controlar.

Sí, soy un adicto,
y cuesta confesarlo;
vicioso y dependiente
de su forma de amar,
dependo de sus ojos,
dependo de su boca,
vicioso de sus manos
y de su acariciar.

No puedo abstenerme
de recorrer sus formas,
de desnudar su cuerpo
y verla enloquecer;
dependo de su playa
que se me ofrece ardiente,
desembarcar en ella,
es toda mi ansiedad.

En ella quedo anclado,
hundido en su misterio,
crece su locura,
y yo pierdo la razón,
saboreando sus placeres,
consumiendo cuánto ofrece,
así calmo mis sentidos,
mas,¡¡ crece mi adicción!!



Guillermo Magliarelli