miércoles, 8 de octubre de 2008

AQUEL SANTA ROSA - II PARTE


No sé que me pasa esta tarde,
es algo muy loco, lo quiero evitar,
pienso en aquel "Santa Rosa ",
la bendita tormenta, y la mesa del bar.

Estoy tan cerca del parque,
ni siquiera hace falta viajar,
será cosa de locos, no importa,
me tomo un café y me quedo a esperar.

En ese bar que en aquel "Santa Rosa",
tormentoso, de veras, refugio busqué,
y que entraste mojada y con frio,
mientras yo, escribía, y tomaba café.

Aquí estoy, el sol brilla, este treinta de agosto,
yo no sé si andarás por aquí,
te dibujo en los caminos del parque,
e imagino que vienes a mí.

Son dos horas que espero, es en vano,
ya me olvidaste, no te acuerdas de mí,
o tal vez, me recuerdes y pienses,
que yo me he olvidado de ti.

No hace frío, no hay viento, no llueve,
el cielo celeste y el brillo del sol,
me quedo con aquel "Santa Rosa",
y la bendita tormenta que me trajo tu amor.


Guillermo Magliarelli