martes, 7 de octubre de 2008

VAGABUNDO DE LOS SUEÑOS - II PARTE



Vagabundo de los sueños,
arquitecto de ilusiones,
hoy con ansias recorriste,

para ver algún rebrote,
el lugar donde sembraste,
de tu corazón jirones,
y uno a uno los juntaste
y guardaste en un cofre.

Cada trozo fuiste uniendo,
con cuidado lo rearmaste,
y al volverlo a tu pecho,
y sentir que aun latía,
te lanzaste a la aventura,
y volviste a los lugares
de las noches de bohemia,
en busca de quien te ame.

Así fue que en la taberna,
alguien puso su mirada,
sus brillantes ojos verdes,
que lograron deslumbrarte;
¡es ella...! te dijiste,
otra vez te la jugaste,
y tu corazón herido
en su amor depositaste.

Y pasaron varios años,
ese amor fue tan intenso,
vagabundo de los sueños,
te sentiste satisfecho,
hasta que esa que elegiste,
se marchó aquella tarde,
reabriendo esa herida,
más feroz y más sangrante.

Con el corazón maltrecho,
no detienes tus pasiones,
aunque ya estés más cansado,
no te rindes ni te vences;
vagabundo de los sueños,
arquitecto de ilusiones,
así y todo vas buscando,
al amor de tus amores.


Guillermo Magliarelli