martes, 7 de octubre de 2008

LA NOCHE DEL AMÉN


El día que me amen,
despertaré de un sueño
que, desde hace tiempo,
me hace delirar;
con noches tan vacías
de caricias y ternuras,
sólo insomnios y fantasmas,
ocupan su lugar.

Con días sin sentidos,
sin contenidos válidos,
vagando, casi loco,
en busca de ese amor;
el día que me amen,
se acabará el suplicio,
y mi alma, hoy vacía,
el amor la llenará.

El día que me amen...,
tal vez, ya nunca llegue;
la noche que me amen,
la noche del AMÉN?!.

Guillermo Magliarelli